Me siento tremendamente
afortunada. Por varios motivos, evidentemente. Pero en concreto me refiero a la
suerte de haber nacido en un mundo en el que cada vez las distancias son más
cortas. Me gusta decir que soy una ciudadana del mundo, una viajera empedernida.
En mi mente tengo una lista interminable de destinos que me gustaría visitar.
Tal vez algún día desaparezca mi deseo irrefrenable de dar la vuelta al mundo… aunque
lo dudo. Dudo que pueda llegar a cansarme de esa maravillosa sensación que
experimento cada vez que descubro una
ciudad extraña… y de la satisfacción que me invade cuando deja de serlo.
Me siento rica, me siento sabia. Siento que “no nací en un rincón remoto: mi
patria es el mundo entero”.
miércoles, 29 de agosto de 2012
lunes, 27 de agosto de 2012
I'll be back.
Hace algo menos de dos años que,
asustada e ilusionada, viajé por segunda vez a la ciudad del Clyde. Y esa vez estaba
allí para quedarme, al menos durante un tiempo. Aunque parezca un tópico, tengo
que decirlo: mi año Erasmus fue uno de los mejores de mi vida.
Evidentemente, son muchos los
factores que contribuyen a que mi experiencia en Escocia haya sido inolvidable:
las nuevas amistades, los viajes, las celebraciones, el contacto con diferentes
culturas… Pero no debemos olvidarnos de uno de los más importantes: la ciudad
que me acogió en un año tan especial.
Glasgow es la ciudad más grande y
poblada de Escocia. A pesar de no ser especialmente bonita, sus bulliciosas
calles están llenas de vida y las fachadas de sus edificios son testimonio de
su historia, especialmente del auge que conoció durante la Revolución
Industrial.
¿Y qué hace que Glasgow sea
diferente? Su magia. Una magia que ha logrado envolverme desde el primer día
que pisé tierras escocesas y me ha acompañado hasta el día de hoy. Y que conste
que con magia no me refiero al edificio de piedra donde se rodaron algunas escenas
de Harry Potter, ni al callejón que inspiró a J. K. Rowling para crear el
Diagon Alley.
La magia de la que os hablo
existe de verdad. En su lluvia horizontal, en el maravilloso idioma de los
taxistas, en el exagerado escote de las adolescentes, en el permanente olor a
curry, en su metro de juguete, en los jóvenes con kilt, en las pintas de Tennents, en Ashton Lane los jueves por la
noche, en las orillas del Clyde, en los paseos encantados entre los mausoleos
de la Necrópolis, en los derbis Celtics vs Rangers, en la melodía de la gaita
escocesa en Buchanan Street, en el gesto de quien prueba haggis por primera vez, en las cálidas sonrisas seguidas de un “Cheers”.
Pero es inútil que siga
describiendo esa magia, porque para descubrirla… para creer en ella… es
necesario visitar Glasgow. Y por eso os animo a que lo hagáis. Un saludo a
todos y recordad: Glasgow is pure dead
brilliant!
Hey, Coop.
En mi opinión, el mayor mérito de
un escritor consiste en crear mundos y personajes a partir de la nada.
Personajes que provocan multitud de sensaciones en el lector: simpatía, cariño,
desagrado… e incluso repugnancia. Pocas veces he logrado que los personajes de
las series me llenasen de la misma forma. Sin embargo, el Agente Especial Dale
Cooper es la excepción que confirma la regla.
El protagonista de la conocida serie
estadounidense Twin Peaks, al que da vida el actor Kyle MacLachlan, es sin duda
uno de los más singulares de la historia de la televisión. Gracias a su
profesionalidad, su excentricidad, sus conversaciones con su grabadora Diane y
su pasión por el damn fine coffee (siempre
solo y bien cargado), Dale Cooper logra conquistar a todos y cada uno de los
espectadores.
"I want to tell you...
... my head is filled with things to say."
Bienvenidos a mi blog. Soy Klein, una joven de 21 años
amante de los viajes, los idiomas, los Beatles, las sorpresas, las películas en
versión original, las novelas de misterio, los besos, los planes, los museos,
las fiestas de disfraces, la Navidad, el fútbol, la cerveza, las series, Galicia, el
mar. Sueño con convertirme en intérprete, recorrer el mundo, querer y ser
querida. Y sueño con seguir soñando.
En este blog compartiré con vosotros mis pensamientos
y aventuras. Espero que os guste. Un saludo,
Klein.
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